miércoles, 22 de noviembre de 2017

Mi nueva colección: Transformers

Hace ya demasiados meses, justamente en la entrada número 100 de este blog (increíble número, teniendo en cuenta los altibajos de estos años en cuanto a tiempo disponible) comentaba que mi próxima colección iba a ser Marvel Universe.

Y no cumplí. Ahora, en esta entrada número 101, cuento lo que pasó.

Básicamente, fue una cuestión de tener dinero y encontrar cómo gastarlo en poco tiempo sin culpa.

En una publicación local descubrí que había dos Transformers a la venta, a buen precio, de la línea Generations, la cual reinterpreta versiones clásicas de los personajes (la de la Generación 1, que es la que vi de chico) y los actualiza un poco. Sinceramente ni recordaba a estos personajes, pero el precio y las reseñas eran buenas, así que...

Así llegaron Skywarp y Groove. (pronto subo los videos aquí, así ven las reseñas)

De chico era ultra fanático de esta serie, aunque como muchas veces me pasó, no pude seguirla como me hubiera gustado. En esa época los canales dejaban de pasar series, las cambiaban de horario, cortaban y volvían a arrancar desde otra parte, salteaban capítulos... Lo cierto es que Mazinger, Robotech y Transformers fueron mis dibujos de ciencia ficción preferidos, aunque había otros como M.A.S.K.Gobots o los Centuriones que también me atraían mucho. Como no pude tener ninguna figura, siempre quise comprar alguna... y me di el gusto.

Así que con dinero que había ahorrado para otra cosa, arranqué esta colección, en esos días en los que planeaba empezar con Marvel Universe (inicios de agosto).

 Si hubiera sabido... La cuestión es que era relativamente difícil encontrar figuras de Transformers en Argentina. No se conseguían (hasta ese momento) en jugueterías o algo similar. Había que comprarlas en Mercado Libre, con lo cual el costo se incrementaba por los envíos. Sin embargo, encontré algunos en una sucursal de una cadena de hipermercados. Lamentablemente eran de la clase menor de la línea Titans Return, una línea nuevo dentro de Generations. Eran figuras que me resultaban caras: valían lo mismo que una figura de SW económica, pero eran muy pequeñas (del tamaño de un encendedor, más o menos), con transformaciones algo estrambóticas y que se me hacían más juguetes para niños que figuras de acción. Ni por asomo estaban en escala con las que ya había comprado. Dudé mucho, y por suerte no las compré.

Días después descubrí que esa misma cadena lanzaba una promoción sorprendente para el día del niño, que en Argentina se celebra a mitad de agosto. Con un descuento del 40% y una financiación sin interés en 12 cuotas, era la ocasión perfecta para comprar esas figuras "caras" al precio que yo realmente les daba.

Así que un día fui a mirar, con mi tarjeta lista... y lo que pasó fue tremendo a nivel coleccionista. Tenía poco tiempo, y para colmo, eran los últimos días de la promoción. Los padres pasaban con carritos y canastas LLENOS de juguetes, porque la promoción abarcaba toda la categoría, desde la muñeca más barata hasta el auto a radiocontrol más caro. Al ubicar la estantería de los Transformers, veo que quedan pocos de estos hermosos bebés.



Tener el recuerdo vivo de Soundwave eyectando alguno de estos pequeños y dándole instrucciones para que espíen a los Autobots no hizo más que alimentar mis ganas de más Transformers. Así los tomé antes que alguien más lo hiciera, calculé el costo, y como no era demasiado, seguí mirando.

A pocos pasos había una batea casi casi vacía. El horror: ya casi no quedaba ninguno. Solo este muchachote... y había dos o tres unidades, nada más.


Así que sin dudarlo, lo sumé a mi paquete y a mis cálculos. Ya la cosa se ponía más difícil de pagar, pero no tanto. Tenía que seguir investigando.

El problema era que en esa batea ya no había nada más. Además, no estaba totalmente seguro de su precio, porque faltaban indicaciones y además quería estar seguro de la suma. Así que busqué uno de esos aparatos que leen el código de barras y te dan el precio... pero el más cercano estaba muy ocupado, estaba apurado... así que busqué y encontré otro, vacío, un poco más lejos. Al regresar a las bateas, ya casi vacías, con el dato del precio, ¿qué veo abandonado en otra batea, descartado por algún insensato?


"¡No puedo tener tanta suerte!" fue mi primer pensamiento. Aquello era perfecto, porque era, literalmente, el último disponible en esa sucursal. Luego descubrí que no había más modelos de Transformers en ese local, y que tenía prácticamente todos los que se podían conseguir.

Fueron minutos frenéticos de volver a calcular el costo total, quitar el descuento, dividir por 12 para ver las cuotas mensuales... y salir corriendo hacia la fila de la caja para no llegar tarde a donde tenía que ir.

Luego de unos quince minutos de maldecir porque alguien estaba atascando la fila de alguna manera, finalmente llegué, pagué y me fui. Tengo una deuda de la que todavía falta saldar la mitad, pero tengo una nueva colección, que busca expandirse y que me sigue sorprendiendo porque hay casi cientos de personajes y variaciones que me atraen, de una manera u otra.

Siendo aficionado a los automóviles, a los vehículos militares, a los aviones, esta línea es perfecta porque me permite tener dos figuras por el precio de una. Como digo, fue un inicio fuerte y se vienen más cosas.

¿Y qué pasó con coleccionar personajes de Marvel? Bueno... eso se fue de escala. Literalmente. Se los cuento en la siguiente entrada.

lunes, 7 de agosto de 2017

Mi próxima colección: Marvel Universe

Desde hace un tiempo tengo la mira en esta colección, la cual, como su nombre lo indica, engloba a personajes del universo de superhéroes de la Marvel. Utiliza la popular (hasta ahora) escala de 3,75 pulgadas, que se hicieron tan comunes gracias, en su momento, a las figuras de Kenner de Star Wars.

Este interés comenzó cuando un amigo mío puso a la venta esta figura de She-Hulk. No conocía la línea, así que busqué información y empezó a interesarme. Lamentablemente en ese momento no pude comprar la figura (justo venía de leer un comic del personaje) y ésta fue vendida, lo que aumentó mis ganas de comprarla.

Con el tiempo cada tanto me cruzaba con algún comentario o foto, figuras a la venta en grupos de Facebook, etc., y fui viendo que había muchas figuras muy interesantes. Actualmente tengo algunas en la mira, como para comenzar, fácilmente accesibles en comiquerías locales, como esta Red She-Hulk de abajo, pero...

Actualmente no tengo dinero para encarar esta colección, en gran medida porque estoy ahorrando para otros proyectos personales. Pero como ya me conozco, apenas pueda voy a comprar algunas y va a terminar todo como con MOTUC, que a poco de arrancar ya tengo cuatro y muy buenas (tengo en mira otras pero repito lo de arriba). Así que después de mirar muchas publicaciones, videoreseñas y comentarios, lo único que me queda para bajar la ansiedad y escribir acerca del por qué quiero empezar a coleccionar esta línea.

Un poco como en el caso de MOTUC, anoto los puntos positivos y negativos de la misma, según lo que pude investigar.


Ventajas
Estas son las razones por las cuales esta línea me interesa tanto como para querer comenzar a coleccionarlas.

Muchas articulaciones. Por lo que pude investigar en reseñas escritas, fotos y videoreseñas, el nivel standard de articulación es muy elevado. A diferencia de las figuras de SW, que presentan personajes muy variados y por eso cambian constantemente de esquema de articulaciones (sin mencionar que hubo decenas de líneas durante todos estos años), las figuras de MU reutilizan ciertos moldes y partes (como sucede con muchas líneas) ya que muchos personajes son humanos o humanoides y tienen rasgos similares. Por esto se mantiene cierta uniformidad en los niveles de articulación. Hablamos de figuras de unos 10 cm que tienen articulación completa en cuello, doble articulación en codos y rodillas, tobillos totalmente articulados, articulación en el torso, en las muñecas, en las piernas, etc. Esto hace que sean figuras muy posables, algo que a mí me encanta. ¡¡Las figuras pueden mirarse los pies!! Eso no es algo que la mayoría pueda hacer.


El tamaño. 3,75 pulgadas es la escala de toda la vida en SW, una línea que me encanta por el nivel de detalle y porque me permite tener muchos personajes en poco espacio. Mi casa es pequeña y tengo todo ocupado por estanterías y bibliotecas, por lo que agradezco que existan líneas que me permitan poner tres o cuatro figuras en el espacio que ocuparía una sola. Además al ser "compatibles" con las de SW me permitirían en el futuro hacer customs con vehículos o figuras de esta línea o de otras líneas que tengan la misma escala, que es una de las más populares del mercado.

El nivel de detalle. Al igual que en muchas de las sublíneas de SW, el nivel de detalle es muy bueno. Las figuras son más bien "realistas" en su diseño y proporciones, lo que es un lindo contraste con mi colección de JLU. Rostros, cabellos, arrugas de la ropa y otros detalles están muy bien representados, lo cual agrega mucho a su atractivo general.


Muchos personajes. La línea tiene ya varios años y si bien no han salido tantas figuras como en la línea Marvel Legends (la cual tiene mucho empuje de la fábrica, abajo comento el por qué),  hay mucho para elegir, sobre todo diferentes versiones de los mismos personajes según diferentes épocas y comics.


Accesorios. Al igual que las figuras más grandes, esta línea suele tener una buena cantidad de accesorios para los personajes que los ameritan. Tal vez se les podría pedir más, pero por lo menos traen las armas básicas y algunas cosas adicionales, en algunos casos.


Desventajas
Pero no todo es perfecto... algo malo tienen que tener, aunque estas desventajas son menores comparadas con lo bueno, por eso quiero comprarlas.

Precio a veces algo elevado para mi gusto. El rango de precio de las figuras es aproximado al de SW, rondando entre los 350 y los 800-900 pesos argentinos (a veces más) por figura (sea en blisters o loose; hay figuras loose a 800 o 900 pesos en ML). Esto es bueno porque es lo que suelo gastar en figuras de SW, pero el problema es que resulta más difícil conseguir figuras loose, ya que la oferta en comparación a SW es infinitamente menor. Además, cuando se las consigue sueltas, casi siempre están de 300 pesos para arriba, siendo que se encuentran figuras de SW decentes (con algo de suerte, a veces sin accesorios) por 100 o 200 pesos (sobre todo si uno compra en lotes). De manera que el precio promedio es mayor y a veces muy mayor. Hay muchas figuras a 500 pesos o más (de nuevo, es algo común en SW pero se consiguen muchas otras en el rango de los 200 a 400 pesos, sobre todo si son de personajes secundarios).


La línea estuvo cerca de ser cerrada. Tuvimos suerte este año, pero algunos no apuestan a que exista continuidad en los años por venir. Se rumoreó que la última tanda (2016) sería cancelada; finalmente salió en 2017. Pero al igual que pasó con SW, la línea fue renombrada con el nombre de la línea de figuras más grandes. Así como en SW está la Black Series de 6 pulgadas y la de 3,75, ahora Marvel Universe es Marvel Legends de 3,75 y hay una Marvel Legends de 6 pulgadas. Cosas del marketing, pero en realidad la cosa es confusa, hubiera sido mejor dejar los dos nombres separados. En fin, aparentemente la unificación de marcas asegura la continuidad de la línea, pero no es algo seguro. Además, algunas de las figuras recientes han sufrido cambios en sus articulaciones, por ejemplo parece que los personajes femeninos ahora tienen codos simples en lugar de dobles, limitando su rango de movimiento. Esperemos que no simplifiquen más las articulaciones, como hicieron con SW.

Esto, lamentablemente, viene de una moda muy fuerte que se ha instaurado hace unos años en el mercado estadounidense. No sé si tiene que ver con la explosión del coleccionismo de los adultos, pero allí aumentó mucho la demanda por escalas más grandes, las de 6 pulgadas (a lo mejor a los adultos no les gustaba tener figuras tan "pequeñas"). Esta demanda, que no sé si surgió de los consumidores o fue "inventada" por la industria como una forma de venderte los veces lo mismo, hizo que se crearan líneas de figuras en escala de 6 pulgadas. Fue así que la línea de SW de 3,75 con muchas articulaciones casi murió, y solo se mantiene "en coma" con muy pocos lanzamientos al año, a través de una tienda que saca figuras exclusivas. Estas figuras salen bajo el nombre "Black Series", mientras que las figuras de 3,75 más comunes se venden en todas partes pero apenas tienen articulaciones, algo que tanto yo como muchos coleccionistas odiamos.

Es así como muchos temen que pase algo parecido con la antigua Marvel Universe y se empiecen a sacar pocas figuras y con menos detalles y articulaciones, pero bueno, el tiempo lo dirá... yo mientras tanto seguiré mirándolas y esperando para poder comprarlas. Más adelante, prometo reseñas.

jueves, 27 de julio de 2017

El coleccionismo en la Argentina del 2017

Arranqué a coleccionar figuras, si mal no recuerdo, allá por 2010 o 2011. Así que no puedo comparar con lo sucedido muuuuchos años atrás, pero sí con esta media década.

Durante mucho tiempo, los problemas de la Aduana y el cierre de importaciones hizo que en Argentina no se pudieran comprar figuras en el extranjero, o fuera muy difícil hacerlo. Se encarecían mucho por los trámites, a veces no llegaban, y en los comercios lo que había era carísimo y escaso. Yo en esa época arranqué solamente con JLU, que compraba de vendedores nacionales a través de Mercado Libre, pero lo noté en cuanto quise comprar algunas cosas particulares.

Este año lo arranqué con algunas cuestiones diferentes. En primer lugar, con una colección de SW en crecimiento, y con muchas ganas de arrancar MOTUC. En segundo lugar, con algo más de dinero, pero también con mucho espacio y con la competencia, por ese dinero, de muchas colecciones de comics importantes (Marvel, DC y Star Wars). Así que pronto comprendí que tenía que hacer compromisos.

Estos compromisos fueron los siguientes: en primer lugar, y más importante, vender cosas. Fue así que, ya a fines de 2016, empecé a vender comics que no me interesaban mucho, luego libros que estorbaban en mis bibliotecas, luego otros comics... en 2017 llegué finalmente a vender figuras, a ofrecer muchas cosas, entre algunas casi nuevas y otras que tenía guardadas desde la infancia y que sinceramente no estaba disfrutando, ni exhibiendo, ni nada. Cosas con las que no tenía ya apego emocional.

Y ahí empecé a ver algo particular. Para los que no conozcan la situación actual de Argentina, estamos saliendo de un período de inflación muy alta, que se desaceleró pero sigue siendo muy alta, sumado a que la economía se está enfriando porque hay despidos, poco comercio, pocas ventas, etc. En este contexto, resulta normal que muchas personas vendieran a precios muy conservadores. El año arrancó con precios muy buenos, lejos de las locuras especulativas que muchos tuvieron hasta el año pasado, en el que hasta las cosas más raras e invendibles eran ofrecidas a precios ridículos. Esto, sumado a que ahora la Aduana y los importadores se manejan de otra manera, hizo las cosas más fáciles para muchos como yo. Y por eso, como tenía plata, compré y compré.

La cuestión es que seguí vendiendo cosas, tanto por falta de dinero como por falta de espacio. Muchas veces usé el dinero de la venta de un comic para comprar otro comic, o la venta de dos figuras para comprar otra, en parte o totalmente. Pero empecé a tener problemas. Muchos potenciales compradores me dejaron colgado, dejaron de responder mensajes. Así tuve que republicar ciertas cosas varias veces, dos o tres, o cuatro incluso, siempre manteniendo el precio o retocándolo un poco, para atraer compradores, pero buscando un precio justo para ambos. No voy a regalar mis cosas.

Fue así que entre otras cosas puse a la venta algunas figuras de SW y de JLU (como ya comenté antes en el blog, principalmente, variantes). Al constante problema de la gente irresponsable, que evidentemente oferta sin tener el dinero y no tiene la cara como para decírtelo, se sumó el de personas confiables (que ya me han comprado antes) que me reservan una figura pero luego no pueden pagarla porque ellos, a su vez, tienen figuras reservadas por otras personas que tampoco tienen dinero para pagarlas. Es decir, una cadena de pagos rota ya desde el comienzo: como mi comprador no cobra una venta, o se la demoran, él no me paga a mí y yo a su vez tampoco dispongo de ese dinero para otra compra. Una demostración fehaciente del enfriamiento de la economía, ya desde el coleccionismo.

Y no es algo que solo yo haya experimentado. Al hablar con mis compradores y con otros coleccionistas, varios me han expresado que les pasa lo mismo: por un lado, gente irresponsable que desaparece y no responde mensajes (se ve que se han reproducido en los últimos meses) y por otro lado personas que reservan o que expresan deseo en comprar algo pero que se quedan cortos y demoran en pagarte. Algunos, los peores, te dan vueltas y vueltas y buscan rebajas absurdas (a mí me han pedido 30% de descuento sin ningún motivo); los peores peores encima te hacen perder el tiempo yendo a ver la figura y haciéndote mil preguntas (no me pasó, pero me lo han comentado). Todos los "entrevistados" coinciden en que esto no era algo habitual el año pasado, sino algo que ahora se ha agudizado mucho.

Lo peor es que los buenos precios siguen estando, pero las tarjetas ya no dan para más y yo tengo que ahorrar mucho para otros proyectos personales. Así que tengo que recortar, terminando de pagar algunas cuotas y cosas reservadas, pero por precaución no quiero meterme en más cuotas o cosas así sin antes tener vendidas las cosas más caras (que como ya dije, ya republiqué tres o cuatro veces, porque las reservan, me hacen dar vueltas por un mes o algo así, desaparecen, luego aparece otro, me hace lo mismo, etc.). Hice la cuenta y si bien ya vendí algo así como un tercio de todo lo que fui poniendo a la venta (a veces teniendo que rebajarlo un par de veces, pero es lo que hay, y reconozco cuando calculo mal el precio de algo, porque el mercado cambia rápidamente), si vendiera los otros dos tercios obtendría... ¡¡mucha plata!! Muchas figuras de SW, tal vez dos o hasta tres de MOTUC, con algo de suerte.

Como digo, lo lamentable es que esto no es algo que me pase solamente a mí, sino a varias personas que conozco, y seguramente a muchas que ni conozco. Todos bajan los precios, pero no hay plata para todo, especialmente con tantas colecciones de comics y figuras que ahora vienen con los diarios o en los puestos de revistas. Está todo planchado, como dicen. Una pena, porque cuando la cosa mejore, los precios seguro suben y ya no se van a poder aprovechar. Pero bueno, es lo que hay.

Si quieren, dejen sus comentarios y opiniones.

jueves, 20 de julio de 2017

Mi nueva colección: MOTUC (IV) - Hordak y Skeletor

Junio fue un mes excelente para la colección. En algo así como tres semanas conseguí, a muy buen precio, las figuras de los dos principales villanos de la serie: Hordak primero, y Skeletor después.

El primero fue casi un regalo. Todavía tenía algo de dinero de un sueldo recientemente cobrado cuando vi que alguien vendía, en un grupo de coleccionistas local, varias figuras de la serie. Algunas ya se habían vendido, pero Hordak no, así que luego de pensarlo, lo compré. Me salió por debajo de las cuatro cifras, incluso más barato de lo que me salieron Stratos y Merman. Eso sí, con una pequeña faltante, la ballesta (el vendedor lo compró así y hasta desconocía la existencia de la misma). De todas maneras la figura está en excelente estado, como puede verse en el video, y los demás accesorios son geniales, así que no puedo quejarme. Una excelente compra.



El segundo salió más caro, pero teniendo en cuenta que fue en parte un canje, no salió tanto. Resulta que hace mucho tiempo tenía un Batman de 10 pulgadas, impecable, a la venta (ya que había comprado uno sin caja a un excelente precio). Hasta hace un tiempo estas figuras eran muy costosas, llegando a ofrecerse (no sé si a venderse) en unos 2.000 pesos argentinos. La cuestión es que pensé hacer algo de negocio y si bien no perdí, no gané lo esperado. De 1.800 lo bajé a 1.500, luego a 1.200 y finalmente a 1.000 y a 900/850 (más de ahí no iba a bajar). Evidentemente la economía del coleccionismo no es lo que era, porque además de caras estas figuras eran relativamente escasas y muy buscadas.

Así que heme aquí con una inversión hecha y sin poder venderla... hasta que de pronto un contacto de este grupo de coleccionistas locales me lo alaba por Internet y decide comprarmelo. Acuerdo con él la venta y de pronto recuerdo que él ofrecía un Skeletor impecable!! En esos días, en varios grupos habían aparecido, casi simultáneamente, tres Skeletors a la venta, con diferentes precios y variables (uno era una variante, en blister, sin blister, etc.) El suyo estaba completo, en buen estado y sin blister pero con la caja blanca de Mattel. Los demás se habían vendido, pero al consultar por el suyo me entero que seguía disponible! Le había pasado lo mismo que a mí con el Batman de 10 pulgadas: mucha gente le preguntaba, se lo reservaban, después no pagaban, etc., así que ya estaba empezando a odiar todo el tema. Así que le ofrecí intercambiar nuestros problemas y pagar la diferencia, algo que aceptó y así por poco dinero conseguí a este Skeletor impecable, que es ahora la cuarta figura de la colección.




Lamentablemente, todo lo bueno termina en algún momento. En este momento del año tengo que empezar a bajar el ritmo de compra. Hay figuras de MOTUC dando vuelta que me interesan, a buenos precios, pero estoy ahorrando mi dinero para otros proyectos personales y terminando de pagar otras compras (como un par de lotes de SW que estoy pagando en cuotas, y otro lote de comics). Esto, sumado a que las figuras, libros y comics que estoy vendiendo se van de a poco, no me dejan mucho resto para continuar sumando personajes.

Sin embargo, espero pronto, tal vez hacia fin de año, poder agregar uno o dos más. Si consigo terminar el año con seis personajes, sentiré que logré mucho.

viernes, 16 de junio de 2017

Mi nueva colección: MOTUC (III) - Merman y Stratos

Sigo comprando figuras de SW y también de JLU (aunque en este caso muy esporádicamente), pero como comenté hace un tiempo, arranqué mi colección de MOTUC (Master of the Univers Classics).

Dejo aquí las videoreseñas correspondientes a las dos primeras figuras que compré: Merman y Stratos.

La buena noticia es que las conseguí a un precio muy económico para esta línea, unos mil pesos argentinos. Estos personajes, como fueron de los primeros en salir, pueden costar entre dos y tres veces más, sobre todo si están en caja. Como a mí eso no me importa, estoy doblemente contento por el precio y el no tener que gastar espacio guardando una caja que no necesito.

La otra buena noticia es que estoy encontrando compradores que venden este tipo de figuras a precios más accesibles, y por eso ya viene una más en camino y posiblemente dos más, en los meses que vienen. Lo malo es que algunos personajes muy conocidos son difíciles de conseguir o cuestan mucho para mi bolsillo actual. Pero es lo lindo del coleccionismo, no? La emoción de ir juntando eso que está disperso.

Los dejo con las reseñas.





jueves, 13 de abril de 2017

Mi nueva colección: MOTUC (II)

De la entrada anterior quedaba contar las razones puntuales por las que decidí elegir esta línea. Las causas por las que no volví a la vintage ya las comenté. Pero vayamos por partes, decía Jack. Acá van las principales cuestiones que investigué antes de lanzarme a comprarlos, y las que deberías saber si estás pensando en comprar uno....s cuantos :P

Pueden ser caros... y a veces muy caros. La empresa que lanzó la línea, Mattel, no los vendió en las tiendas, sino a través de un sistema de suscripciones. Los compradores se suscribían por año (a veces había sublíneas que requerían suscripciones adicionales, según tengo entendido). Cada suscripción incluía una cantidad determinada de figuras, que se daban a conocer, por lo que el subscriptor sabía cuantas y qué figuras recibiría en ese año. Después, solo era cosa de esperar que te debitaran el dinero y te lo enviaran. Esto le aseguraba a Mattel que no perdería dinero produciendo figuras de más; las que no se vendieran por suscripción se vendían online en su tienda, pero dependiendo de cada figura y su popularidad, a veces estos excedentes no eran muchos. Esto hizo que la cantidad de figuras en el mercado de segunda mano no sea tan grande como sucede con otras líneas, de las cuales se venden decenas o cientos de miles (en jugueterías, cadenas de supermercados, etc.). Este sistema tuvo sus pro y sus contras; en mi opinión uno de sus contras es que, justamente al ser de tiradas más limitadas, los precios se elevan. Además se trata de una línea que, sin ser premium, es de muy alta calidad. Al verderse solamente al coleccionista más comprometido, también es más difícil que esas figuras aparezcan en el mercado de segunda mano, cosa que no pasa con líneas más populares, cuando mucha gente las compra por impulso en un supermercado o tienda y después tal vez las revende porque no significan mucho para ellas. Además, en Argentina los costos de importación (una de las plagas de nuestra economía) y las absurdas restricciones y trámites que había que hacer en ciertas épocas hizo que ahora las figuras compradas durante ese período tiendan a valer más. Como no se podían comprar a través de un distribuidor, cada coleccionista debía afrontar costosos envíos y trámites y ahora lo incluyen muchas veces en el precio de venta, para recuperar ese dinero.

Muchos coleccionistas los conservan en blister. Una de las razones que los hacen más caros es que muchos coleccionistas no los sacan del blister, y por lo tanto, tienen un valor de mercado mayor y a veces esto abre el camino para especuladores. Todos sabemos que las cosas que están en cajas originales y en buen estado valen más que las que están sueltas, tengan o no su caja correspondiente. Si eres de los coleccionistas que guardan todo en sus blisters, esto no te trae problema, pero si eres de los que abren o prefieren comprar sus figuras loose, puede resultar algo frustrante tener que buscar precios de parte de coleccionistas que hayan abierto sus cajas.

La línea cerró, pero se volvió a abrir. Durante muchos años, Mattel mantuvo, con altibajos, el sistema de suscripción que mencioné más arriba. Sin embargo, hace unos meses, habiendo producido casi casi todos los personajes habidos y por haber (incluyendo minicomics, las series animadas de He-Man y She-ra, Las Nuevas Aventuras de He-Man, etc.) cerró la línea aparentemente porque desistió del sistema de suscripción (dejó de operar de esta manera por cuestiones organizativas). Afortunadamente, una empresa mucho más chica, Super7, decidió tomar el relevo al ver el gran empuje que tenía la línea y actualmente están por relanzarla. Esto incluye sacar de nuevo a los personajes principales (la primera tanda es He-Man, Teela, Skeletor, Faker y Ram-Man) y continuar con personajes muy buscados o que no se produjeron. Como compraron los derechos de Mattel y todos los moldes y demás, esta línea mantiene la misma estética, está hecha por los mismos escultores (los fabulosos 4 Horsemen), etc., por lo que es totalmente compatible con la anterior. Es la oportunidad perfecta para los nuevos coleccionistas que llegamos tarde a la tanda anterior, porque además las reediciones de personajes tienen grandes extras como varias cabezas, muchas armas, etc. A esta nueva línea se la conoce como Masters Of The Universe Ultimate, para diferenciarla de la anterior por temas legales, aunque creo que muchos la incluirán dentro de la sigla MOTUC, así como yo lo haré también.

Ahora, paso a detallar las cuestiones que me atrajeron de la línea, y que decidieron su compra por mi parte.

1) Son muy articuladas. No sé si califican como SUPER articuladas, pero las articulaciones standard, que se mantienen en la mayoría de las figuras (sobre todo las que no tienen capas, capuchas, etc.) incluyen cabeza, hombros, codo, biceps, muñeca, giro de cadera, abdominales, rodillas y pies, además de las piernas. Me molesta un poco que no se puedan sentar (eso siempre me molesta con la mayoría de las figuras) porque el taparrabos que tienen muchos personajes es más bien duro, pero puedo vivir con eso.

2) Son grandes, detallados y resistentes. En realidad, que sean tan grandes no es algo que me guste. Prefiero las figuras más pequeñas porque tengo poco espacio en casa, pero tengo que admitir que la escala permite incorporar muchos detalles interesantes. Además, ayudan a digerir el precio, no gastas tanta plata en algo pequeño, sino en algo que, dependiendo de la persona, a veces apenas cabe en tu mano. Por si fuera poco, los materiales son muy sólidos y durables, mi yo niño los hubiera disfrutado mucho y los seguiría teniendo intactos a pesar de todo su uso. Con respecto a la estética, está tremendamente bien cuidada en todos los detalles. El grupo de escultores conocidos como 4 Horsemen ya eran famosos pero se hicieron mucho más conocidos y valorados luego de trabajar en esta línea, ya que incorporaron muchísimos detalles interesantes, tanto en la escultura como en la pintura, y en soluciones y propuestas muy buenas para accesorios y articulaciones. Se nota que amaban la serie y que pusieron mucho cariño en cada figura.

Aunque me encanta la serie animada, me gustan mucho
los diseños de los minicomics, que son más serios, grotescos
y con una onda mucho más cercana a la fantasía oscura.
Por eso prefiero que mi Merman tenga la cabeza de la
versión minicomics. Como pueden ver, es prácticamente
igual a su contraparte dibujada.
3) Adaptan perfectamente a los personajes, independientemente de si es la versión del minicomic o de las series animadas (la vieja y la más actual). Cualquier fan de He-Man que haya tenido las viejas figuras recordará los minicomics, pequeños libritos donde se contaban historias de los personajes. Ahora bien, estos se hicieron antes que la serie animada, por lo que muchos personajes tienen diseños muy diferentes: caras totalmente distintas, distintos colores de accesorios o del cuerpo completo, etc. Por si fuera poco en la serie animada más actual (2002) los personajes se rediseñaron. Enfocándose en todos los gustos, los escultores, Mattel y Super7 crearon soluciones muy variadas para que cada uno tuviera su versión favorita. Algunos personajes salieron o están saliendo con variantes de color (por ejemplo el carísimo Beastman rojo, o actualmente el Ram-Man con ropa naranja). A veces en el mismo blister, a veces en cajas separadas, se produjeron cabezas alternativas para muchos personajes. Por ejemplo Merman vino en blister con dos cabezas intercambiables (yo prefiero la del minicomic) y dos armas (la espada de los minicomics y el tridente que tiene en la serie animada más nueva). También salió un pack de cabezas alternativas para otros personajes.
Como reza la caja: tres juguetes en uno.
La nave Talon Fighter, un puesto de observación como
playset y una figura de Teela. Caro, pero lo mejor.

4) No solo hay personajes... también hay vehículos y armas alternativas. Son caros, es cierto, pero por lo que vi, lo valen. Se reeditaron muchos de los vehículos de la línea vintage, que tenía muchos. Estos a veces son muy difíciles de encontrar completos (por ejemplo el Wind Raider siempre tiene las alas rotas), por lo que poder tenerlos nuevos y en esa escala, en tan buena calidad, valen cada centavo. Con respecto a las armas, salieron varios packs que incorporan variantes de armas que venían con ciertos personajes, o armas que no se incluyeron en su momento porque hubieran encarecido mucho a la figura. Es un detalle hermoso para los que, como yo, gustan de intercambiar accesorios constantemente.

5) Son perfectos para hacer customs. Para abaratar costos y también para mantener la idea de la línea original, muchos personajes tienen partes idénticas o muy similares, como torsos, brazos, piernas, etc. Esto hace que sean coherentes, como partes del mismo universo. Pero también ayuda a que se puedan desarmar o repintar y crear customs muy interesante. La primera y más sencilla opción es cambiar cabezas, ya que como dije hay variantes oficiales; también hay personas que moldean y esculpen cabezas y accesorios de personajes de la serie u otros nuevos, creando kits de conversión muy interesantes que se venden online (compras la figura que te recomiendan como base, le sacas algunas cosas, le pones lo que ellos te venden y listo). Por si fuera poco, las pecheras y otros accesorios similares son fácilmente removibles, al igual que en las figuras vintage, por lo que podemos cambiarlos, repintarlos, modificarlos, etc. Sumemos a esto las armas que se venden en packs, la calidad y resistencia de las figuras y tenemos la receta perfecta para crear personajes nuevos o modificar los que ya existen con relativa facilidad, algo que a mí me interesa mucho a pesar de que ahora no dispongo de tiempo y espacio como para hacer modificaciones muy grandes. Sin embargo, como pienso hacerlas más adelante, es algo que tuve muy en cuenta.
Para mí, son cinco razones muy fuertes y directas que justifican meterse en la línea, y que compensan las otras cuestiones ya mencionadas (el precio a veces algo elevado por especulación y otras cuestiones, y una disponibilidad no muy alta, sobre todo si buscamos personajes poco famosos). MOTUC fue una línea enorme, gigantesca, y ahora continúa, por lo que da muchas opciones y eso me terminó de convencer.

Más adelante, con las reseñas en video y entradas en este blog, iré comentando más al respecto.

lunes, 3 de abril de 2017

Mi nueva colección: MOTUC (I)

Y sí, incluso con algunos altibajos financieros, ya no me pude resistir más: arranqué una nueva colección, y una que no es precisamente barata. Pero empecemos por el principio.

Cuando era chico me encantaba He-Man. Lo veía siempre. Y como mis padres me hacían caso en comprarme los juguetes que me gustaban (ahí están todavía mis playmobils, mis autos a fricción y cosas así), también me compraron muchas figuras de la serie. Yo calculo que eran entre doce y quince: recuerdo a He-Man, Skeletor, Mossman, Merman, Hordak, Mantenna... Creo que también tenía a Leech y a Ram-Man, a Triclops y a alguno más. Porque claro, también seguía a She-Ra. Ah, y tenía el Road Ripper; sino recuerdo era el único vehículo que tuve.

Pues bien, sucedió que fui creciendo y acumulando cosas, muchos juguetes. No había espacio para ponerlos, mi hermano y yo éramos grandes lectores y teníamos grandes bibliotecas, cajas por todas partes con los juguetes, etc. Como los cuidábamos, no se rompían tanto, ni se tiraban. Entonces mi santa madre, que por esto no la quiero menos, empezó a decirme que por qué no los regalaba. En esa época no había Internet, ni grupos de compra, ni coleccionistas, era un adolescente y no existía la posibilidad de venderlos o cambiarlos por algo más. Yo quería conservarlos pero lentamente me fue convenciendo de que los regalara. Así que se los di a mi primo, que era más chico. La serie ya no se emitía, así que parecía no haber necesidad de conservar aquello. Tenía también revistas de la serie y los minicomics que venían con las figuras, que supongo fueron parte del paquete regalado porque nunca más los volví a encontrar.

Se fue todo, y para siempre, porque luego perdimos contacto con esa parte de la familia.

Por mucho tiempo la cosa no dolió, o bueno, sí, pero no tanto. Había otras cosas para comprar, para hacer, para ver... La cuestión llegó cuando, hace unos años, me fui metiendo en el tema del coleccionismo, cuando hacia 2010 empecé a meterme con las figuras de la JLU. Al empezar a mirar en Mercado Libre, y a contactar coleccionistas, vi que esas figuras que yo había atesorado seguían dando vuelta, y que se vendían y compraban y muchos las coleccionaban. ¿Por qué no hacía yo lo mismo? Se me pegó la pregunta.

Durante años traté de responderla. Las razones positivas eran varias: recuperar lo perdido, comprar las figuras que no había tenido (como por ejemplo la de Battle Cat), aprovechar que algunas estaban más baratas que otras... Las negativas eran varias: no eran muy articuladas, algunas eran muy caras por cuestiones absurdas, a veces se vendían sin accesorios y había que gastar mucho dinero en comprarlos aparte... pero la principal era que esas figuras, aunque fueran compradas en perfecto estado y a buen precio, no iban a ser las mías. Porque tenía mi colección de autitos, mis playmobils, y todas las demás, pero esas... esas ya no, y eran mías. Sabía que la alegría no sería completa, con cada figura habría un recuerdo de lo perdido.

La respuesta llegó, más adelante, con la llegada de una nueva línea de figuras de acción, que se denominó MOTUC (Masters Of The Universe Classics, en contraste con la anterior, que es simplemente MOTU). Se vendían por subscripción directamente a Mattel, la fábrica, y yo no tenía dinero como para pagar dicha subscripción, que aquí en Argentina era solo en primer problema: importarlas era un dolor de cabeza que siempre encarecía el producto.

Pero más adelante mi situación económica cambió un poco, y aunque la línea se cerró momentáneamente, se da la cuestión de que ahora, muchos coleccionistas argentinos están vendiendo sus colecciones, en parte o totalmente, por lo que hay muchas oportunidades disponibles. Además de que la importación es mucho más sencilla y a veces, mucho menos cara.

"¡Estás igual, hermano!"
Una de las cosas que me gusta de esta línea es que mantienen un balance
entre los diseños de la serie animada y los minicomics, que fueron
anteriores y a veces son muy diferentes.
Así que, con unos pesos en el bolsillo, me lancé a la búsqueda. Que no duró mucho, porque recordé que una comiquería local tenía justamente dos de las primeras figuras lanzadas en perfecto estado y completas, pero loose (y por lo tanto, más baratas) en su vidriera. Las había visto antes, pero temía que alguien se las hubiera llevado. Por suerte no fue así. De los dos, primero me llevé a un viejo conocido: Merman, uno de las primeras figuras vintage que salió, y también uno de los que yo tenía originalmente.

Así que, con la otra figura reservada, por las dudas, me volví a casa mucho, pero mucho más contento.

De manera que, oficialmente, queda inaugurada la nueva colección. Más adelante contaré algunas cuestiones con mayor profundidad, como por ejemplo todas las razones que me llevaron a decidirme, por qué me gusta tanto la línea (vengo leyendo reseñas durante años, así que aunque tenga una sola figura, la conozco bastante), etc. Y también, como siempre, vendrán las videoreseñas, comenzando, justamente, por Merman.

Así que nos vemos en unos días.